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Introducción · La repoblación forestal ¿Causa o pretexto de incendios? · La ganadería de montaña ¿Compatibilidad forestal? · Las especies forestales ¿Otro conflicto? · La propiedad del monte ¿Origen de conflictos? Conclusión Estadísticas Contactar
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¿Compatibilidad forestal? La importancia económica y social que tiene esta actividad ganadera es de difícil traducción estadística, por cuanto sus protagonistas no se incluyen en censos o registros sean de la administración o de empresas. Quizás analizando el subsector ganadero gallego en su conjunto y principalmente en lo concerniente al vacuno, se pueda estimar su significación económica y su aportación a la sociedad. Para valorar y situar a la ganadería que tiene en el monte comunal su lugar de asentamiento se requiere hacer una somera exposición cuantitativa de lo que representa en valor productivo en comparación con el espacio utilizado. La ganadería representa la mayor aportación productiva al sector agrario gallego, se estima que esta en una relación del 60% para la ganadería y de un 40% para el resto del sector. La media española esta en proporción inversa, encambio se equipara con la media de la CEE. En cuanto a la ganadería se estima que el 60% corresponde al vacuno y el resto a aves, porcino y otros. Para la alimentación del ganado vacuno se utiliza el 70% de la superficie total de las tierras de cultivo(no se incluye el monte comunal, ni los montes particulares), el 30% restante se dedica preferentemente a cultivos hortícolas y a la vid. O sea la mayor parte del terreno agrícola se emplea para pastos y cultivos forrajeros con el fin de alimentar al ganado, principalmente el vacuno. A partir de esos datos estadísticos, puede asumirse como adecuados los porcentajes de producción global, debido a las condiciones naturales de los suelos de Galicia, no así los referidos al numero de granjas ganaderas y la producción por cada una, ni tampoco la relación entre las especies productivas está en la proporción necesaria. Hay un excesivo numero de explotaciones y un numero de cabezas muy reducido( seis por explotación)en comparación con las medias españolas de 15 y las de la CEE de 30. El resultado por la dedicación y el uso de tanto territorio es la constatación de un fracaso histórico que llega hasta el presente. Solamente la actividad derivada de las explotaciones avícolas, porcinas y otras establecidas con fines de suministro a una industria agropecuaria esta bien dimensionada. El análisis de las estructuras evidencian insuficiencias, limitaciones y contradicciones que instalan en la crisis permanente al sistema productivo agropecuario. Por el peso relativo dentro del sector primario y este a su vez en el PIB de Galicia explica él porque de no se alcanza un crecimiento armónico y sostenido en la economía rural gallega. La gran contradicción surge cuando a la vista de lo expuesto, aparece una actividad ganadera residual que al amparo de un pretendido derecho de los vecinos y de un enfoque político propicio, reclama para el uso ganadero territorios cuya vocación está muy lejos de ser la solución a los problemas tradicionales de la agricultura y ganadería gallegas. Para completar esta impresión traslado lo que sobre “Las opciones ganaderas del monte” se dice en la introducción del II Inventario Forestal: "Como se ha expuesto, el monte ha cubierto en Galicia funciones de alternativa agrícola temporal y de producción de pastos, pero en este último caso con carácter extensivo y sin suponer una especial dedicación de las tierras a la alimentación del ganado, comprometidos todos los esfuerzos en la obtención de los productos necesarios para la subsistencia o para el pago de foros y rentas. A partir de 1960 se intensifica la transformación de tierras de cultivo en praderas de siega y diente para el vacuno, al tiempo que miles de hectáreas de monte, desde esta fecha, son roturadas y sembradas con formulas de pratenses. Se está ensayando la transformación de la explotación de la tierra desde un policultivo de subsistencia a una agricultura moderna que trata de aprovechar la aptitud de la tierra para la producción forrajera y, desde ella, para la oferta al mercado de leche y carne de vacuno. El monte cumple una vez más su vinculación a la explotación agraria en su nueva perspectiva y opción productiva. Sin embargo, las escasas dimensiones de la propiedad de la tierra, aun ampliada su superficie con el monte transformado en pradera, y la obligada competencia con otros piases de la Comunidad Económica Europea, convierten en muy difícil esta reconversión de la explotación tradicional en ganadera capaz de producir a costes admisibles por el mercado. Las formulas cooperativas, aún cuando ensayadas, no resuelven, salvo en contados casos, los problemas planteados. " La transformación en praderas del monte principalmente privado fué una medida necesaria, pero insuficiente debido como se dice, a la escasa dimensión de la propiedad, que trajo entre otros, el desorden con que se mezclan prados y arboledas de distintos propietarios, que hacen imposible una adecuada dimensión de la explotación ganadera de carácter mixto y una mayor producción forrajera. Quizás esta circunstancia haga volver a considerar al monte comunal como el amplio territorio que palia esas limitaciones. Pero quien diga que el monte comunal es más productivo y beneficioso para la sociedad hoy en ida que hace veinticinco años, no sabe lo que dice o lo dice con aviesa intención, ignorancia o por interés particular. En el año 1970 había una superficie arbolada de aproximadamente 1. 450. 000 has. en toda Galicia(1), si tenemos en cuenta que en el 1987 había 1. 045. 375 has. arboladas y si a esa cifra le sumamos 400. 000 has. arboladas quemadas desde principios de los setenta hasta el 1987. Hoy apenas hay 700. 000 has. de las que la mayor parte son de propiedad particular. El monte comunal repoblado ha sido afectado por los incendios en casi toda su superficie, según he podido constatar por el II Inventario Forestal. La incidencia no fué igual en todas las provincias, tal y como se puede comprobar en las TABLAS E-1/2/3/4, pero la significación y los móviles fueron y son parecidos. Un tercer inventario forestal no tendrá ya sentido realizarlo. El valor añadido destruido ha disminuido el pib de Galicia y por tanto la renta por cabeza, siendo en el ámbito rural donde esa perdida ha tenido mayor incidencia. La ganadería extensiva ha ganado espacios a costa del arbolado, otras actividades marginales como la caza menor, aparentemente también tienen mejor asentamiento. Pero lo real es que el cambio de la fisonomía del monte no ha sido para mejorar las rentas agrarias, sino para empeorarlas. Asi que es falso que estas dos ecónomias, la forestal y la ganadera de montaña tengan un asentamiento común sin perjuicio para ninguna de ellas. No creo equivocarme haciendo los siguientes cálculos: 1) Sí el coste de la repoblación por Ha. se estima a precios actuales en 200. 000pts. y la superficie arbolada destruida próxima al millón de has. (entre arbolado de corta y repoblado), resulta que la perdida en estos 26 últimos años ha sido de 200 mil millones en valor patrimonial como mínimo. 2) Sí el ingreso medio por Ha. de monte arbolado de corta es de 50.000 ptas. año. Un millón de Has. habrán significado una perdida posible en ingresos año de 50 mil millones y otra acumulada en 26 años superior al billón de pesetas. O bien si se considera una producción de 7 millones de m3 año por el millón de has. perdidas, la perdida habría sido a 3 mil ptas. el m3, de 21 mil millones año. Estas cifras lo son al coste, por tanto si añadiéramos los márgenes o el valor añadido el importe se multiplicaría por diez, con lo que la perdida de facturación acumulada anual seria de 210 mil millones. 3) A los datos anteriores hay que añadir la perdida que en todos estos años acumulo el estado para evitar los incendios y la conservación del patrimonio forestal. Objetivos que por desgracia para los que tenemos una óptica diferente de interpretar los hechos no se han cumplido. 4) Los daños medio ambientales, el empobrecimiento edáfico, los valores estéticos, son perdidas que afectaran a las generaciones futuras. Probablemente estas no serán conscientes de ello debido al confusionismo con que se trata a niveles populares y hasta diría que docentes el tema forestal. 5) Los beneficios sociales por el empleo que genera el sector forestal, en el que trabajan alrededor de 40 mil personas entre empleos directos e indirectos, con un volumen de negocio anual cercano a los 200 mil millones, son de tal magnitud que produce sonrojo lo mal que se trata el sector forestal desde algunos niveles de la sociedad. Siendo como es, uno de los sectores productivos de tipo endogeno más importante de Galicia. La parte que de estos datos pudieran corresponder al monte comunal está por determinar, pero tuvo que ser importante. Se podría decir y es corriente oír que si es tanta la perdida porque no se limpian los montes. En primer lugar habría que limpiarlos todos los años y en toda su extensión, tarea prácticamente imposible, pero suponiendo que fuera posible y teniendo un costo de limpieza por Ha. por lo bajo de 25. 000 ptas. , tendríamos que para limpiar un millón de Has, se necesitarían 25 mil millones año, cifra que absorbería gran parte o todos los beneficios netos. La limpieza de los montes es un tópico más entre tantos, puesto que aceptado el cambio de costumbres, lo lógico seria que el tojo, principal elemento aprovechable en otro tiempo, fuera disminuyendo por la accion de la forestación y otras practicas quedando como un componente más de la naturaleza en necesario retroceso. Lo que sucedió es que el tojo, mejor aún que otros arbustos, sirvió de material para propagar los incendios que a su vez tienen el objetivo de generar pastos o despejar el terreno. Deseo respetar la opinion de las personas que teniendo una formación académica, en el pasado o en el presente han expuesto o exponen sus criterios sobre como se debió realizar otra repoblación, concretamente valoro el trabajo global de un autor que hace un análisis de la repoblación forestal y basándose en la opinión de un ingeniero forestal de entonces que propone una determinada integración que el llama "agro-silva-pastoral", afirma que en Ourense concretamente la repoblación debió hacerse de otra forma. Es su opinión, en su momento fué contraria a la de otros colegas suyos. El tiempo ni los hechos pienso le hayan dado la razón, puesto que las masas forestales fueran del tamaño que fueran tendrían hoy los mismos enemigos y los pastizales previstos los condicionantes naturales que los harían antirentables, a no ser que el dinero público se utilice para mantener y proteger los pastos del proceso degenerativo que todo pasto sufre si no es cuidado permanentemente. He observado lo corriente que es recurrir a la anécdota para descalificar la repoblación, unas palabras puestas en boca de una persona o grupo, una opinión concreta hecha a modo de sentencia ya pretenden sentar la base que demuestra la justificación de los actuales incendios. El valor de las anécdotas es relativo, pero yo también puedo sacar conclusiones de aquella exigencia de unos vecinos con la Administración que una vez roturada y sembrada una parcela comunal a instancias de los mismos reclamaban se les cortara el heno y se ensilara, pues era muy costoso tal trabajo y no estaban dispuestos a realizarlo, con la amenaza de tener que quemar el pastizal. La conclusión es que el monte comunal no tiene para los vecinos más que un aprovechamiento marginal y de oportunidad. Por eso se explica que se utilice para pastorear sin ningún tipo de arriendo ni mayor obligación por parte de los que lo utilizan. A continuación de los datos anteriores sobre las perdidas forestales convendría oponer ahora los valores actuales de la ganadería de montaña. Otra valoración distinta de la que expongo seria aquella que se sitúa en otra época, por ejemplo la de los años cuarenta al cincuenta. 1) La carga ganadera por Ha. en zona montañosa con posibilidad de pastos es la siguiente: Bovino. . . . 0, 10 cabezas por ha. Ovino . . . . 0, 50 cabezas por ha. Caprino. . . 0, 50 cabezas por ha. Caballar. . . 0, 10 cabezas por ha. 2) Suponiendo una producción de pastos mínima de 3 Tm/ha. , en una superficie posible de 400.000 has. todas ellas dedicadas al ganado vacuno, se podrían mantener 20 mil cabezas. La producción de carne canal estaría en los 2 millones Kg/año. 3) El valor de esta cabaña rondaría los 2 mil millones. Los ingresos anuales por venta de carne a precios actuales alcanzarían los mil millones, otros productos como la leche y derivados no tendrían relevancia en este tipo de ganadería. 4) La comparación de valores patrimoniales entre el monte arbolado comunal perdido y la actual cabaña es de 15 a 1. Los rendimientos por ingresos-año de 25 a 1. 5) La rentabilidad social producto del empleo generado no es posible determinarla con exactitud, pero en la llamada ganadería de montaña se producen ínfimos niveles de empleo, con una precariedad evidente, por lo que la comparación con la del sector forestal correspondiente a los montes vecinales es claramente favorable a estos y seria abismal, sino se destruyera gran parte de esa riqueza. Los datos son significativos y lo serian mas si se cuantificaran en términos de rentabilidad empresarial, una vez registrados los gastos y amortizaciones. En el marco jurídico actual las comunidades no son consideradas sociedades mercantiles, por tanto los recursos que obtienen se supone que son para inversiones sociales. Las subvenciones se supone que son para potenciar el monte una vez que se realizaron las cortas. En esta indefinicion jurídica el monte comunal esta expuesto a demasiadas suposiciones y vacilaciones. Los defensores del status actual encuentran campo abonado para vender favores que electoralmente presentaran oportunamente como logros sociales de tal o cual partido. Salvo casos de cesiones en régimen de explotación en alquiler los recursos que se obtienen para la comunidad son de las ventas de la madera. La explotación ganadera o de la caza lo es a titulo particular y sin ninguna exigencia contributiva ni de justo reparto de los beneficios obtenidos por estas actividades. El desorden del monte comunal es una evidencia que se mantiene por la desidia de gobernantes y el ancestral conformismo que nos caracteriza a los gallegos. En cambio la dedicación de muchos montes comunales al pastoreo es hoy un hecho indiscutible como bien saben los agricultores que tienen que soportar sus destrozos, si no hay más ganado es debido a la incapacidad del monte a mantener más cabezas. En la desesperación por mantener el ganado existente se recurre a la quema del monte arbolado en una primera fase y del matorral en las siguientes. La situación ya es casi la que querían los defensores de la vuelta al uso del monte para la ganadería. Al parecer falta un plan de ayuda pública que contemple diversas tareas para roturar, desbrozar, fertilizar, sembrar el monte, reforzar la alimentación del ganado con forrajes. Eso sin contar con las enfermedades del ganado, el coste de las personas dedicadas a la tarea de control y vigilancia, las estancias indispensables a construir si se quiere tener un mínimo de seguridad contra las inclemencias del clima, inclusive los robos. Una vez demandada y conseguida tan generosa ayuda del pecunio común, profetizan el aumento de la producción y de la renta del medio rural. Yo también, pero, ¿ no seria mejor y más barato repartir el dinero casa por casa?, por si fracasa el plan . Que en una economía rural de subsistencia tuviera fundamento decir que los montes llamados comunales se aprovechaban mejor si se utilizaban para el pastoreo, pudiera tener sentido, pero hoy resulta incongruente y falso mantener tal posición. Puedo aceptar que la repoblación produjo un abandono de parte de la ganadería que se mantenía en régimen de explotación por los vecinos de las parroquias, pero sostengo que fué más debido a la poca rentabilidad, que a la "usurpación de terrenos", como se ha dicho. Aún así, se disponía de terrenos concretos donde se podía mandar el ganado a pastorear, lugares que normalmente eran los más propicios para tal fin, estos pastos se siguieron y se siguen utilizando, lo que sucede es que el desorden es tal que todo el monte comunal puede de forma aleatoria ser ocupado por cualquier tipo de ganado, sin que se analicen las posibilidades ni se respete otras iniciativas comunales. Unos técnicos ingleses en ganadería ovina después de hacer un pormenorizado estudio de los rendimientos por cabeza, determinan la siguiente conclusión: “En este siglo los sistemas de explotación del ganado se han caracterizado por despilfarrar tanta tierra como mano de obra. , existe ahora la convicción de que tales sistemas deben intensificarse, incorporando además, una mayor proporción de hierba. Apenas tiene sentido mantener explotaciones con cargas ganaderas tan bajas por Ha. en zona montañosa, lo mismo que con los sueldos actuales, mantener un pastor a tiempo completo al cuidado de quinientas o mil cabezas”. Si extrapolamos a Galicia la anterior conclusión, todos los indicadores evidencian que tales practicas son aún más negativas, por que la capacidad del monte comunal es más pobre en hierba que el inglés, con la agravante de su poca profundidad. Debido a esa dificultad natural del suelo a producir hierba el ganado en libertad invade campos cultivados, siendo motivo de enfrentamientos entre vecinos y con supuestos propietarios de ganado de difícil identificación. He aquí un factor de oportunismo que no fue tenido en cuenta y que ahora por los intereses en juego ya no es posible controlar. Los sistemas mixtos de explotación por los que el ganado alterna su alimentación de hierba en el prado con el forraje en el establo, son los indicados para obtener mejor rendimiento a las explotaciones ganaderas. Es significativo que algunas razas de ganado mostrenco estén en peligro de extinción. Teniendo en Galicia la llamada raza bovina rubia, tan adecuada para la producción de carne por su calidad y peso, no resulta en absoluto un problema la desaparición en términos productivos de unas razas que condicionan el uso racional del monte, que con pendientes de más del 20% no puede ser cultivado ni utilizado para mejor fin que el de la explotación forestal. En las TABLAS E-17/18/19/20/21 que resumen los posibles usos agrícola y ganadero del monte de vocación forestal en Galicia en razón de la pendiente, puede verse que de un millón de has. solo un 27% podría dedicarse a cultivos y ganadería, un 20% a uso ganadero y forestal y el resto 53 % ineludiblemente a usos forestales. El 47% que podría ganar el uso agro-ganadero quedaría compensado sobradamente con el terreno desarbolado actual y en trance de desertización. Este análisis esta echo sobre la base de 1 millón de has. , pero habría que hacerlo sobre 2 millones que es el potencial forestal, con lo que la superficie forestal seria como mínimo de 1 millón de has. , más la parte del 20% que le correspondería como forestal, por tanto la cifra de 1, 5 has. , que había en el año 1970 guardaba la proporción adecuada. Esta distribución global expuesta, es el punto de partida que cualquier plan de ordenación del monte comunal debe contemplar. La deducción global se haría más plausible si el análisis se hiciera por provincias, Ourense con una relación del 12% para cultivos, 18% para uso ganadero y forestal y 70% para usos forestales seria la más necesitada de una ordenación, seguida de Pontevedra con el 19%, 24% y 57%, Lugo con el 30%, 16% y 54% y por último Coruña con el 36%, 24% y 40%. El desarrollo del ganado bovino en régimen de plena libertad se perjudica en primer lugar por la carga forestal, que impide el control y la manutención adecuada, en segundo lugar por la dificultad de producir y mantener pastos en lugares de fuerte pendiente y poca profundidad del suelo y por último porque es imposible retener el ganado en cotos, con lo que la invasión de campos y montes repoblados es un hecho. La primera dificultad la solucionan los propietarios del ganado quemando la vegetación leñosa. La segunda no responsabilizándose de los daños y de sus consecuencias económicas. Tampoco el ganado caballar salvaje justifica su aumento desmedido. Como atractivo turístico es valido, pero actualmente por su descontrolado crecimiento y por la incompatibilidad real que hay entre ganado salvaje y arbolado, también afecta a la espontanea vocación forestal del monte comunal. La ganadería ovina y caprina aprovecha mucho mejor la vegetación arbustiva y por tanto no es afectada por la masa forestal de igual manera que el ganado caballar y bovino, es cierto, pero existe un problema fundamental, el control del rebaño, lo que quiere decir inversión de horas de trabajo. Otra vez el “fuego salvador” se convierte en protagonista trágico al que recurren los propietarios del ganado. Tanto una ganadería como otra tienen perfecto acomodo en Galicia, pero no en el monte comunal sino en el particular, una vez que se ha reconvertido adecuadamente sin necesidad del incendio sino por la tala y roturación, en los campos de cultivo y pastizales abandonados cuyos dueños deberían utilizar o alquilar. El ganado ovino y caprino mantenido en tierras de labor dedicadas a pastos es mucho más productivo y de más calidad. No se necesitan grandes espacios, su control, cuidados y mantenimiento son fáciles y los rendimientos económicos evidentes y seguros. Los endémicos defectos estructurales del medio rural, abandono de tierras fértiles y una mentalidad autartica y disgregadora para realizar una labor de aprovechamiento global, acorde con una ganadería y agricultura rentable, es lo que determina el que se quiera utilizar el monte para fines inadecuados. No son solo estas iniciativas suficientes para adaptarse al espacio socioeconómico en que nos movemos, porque a través de la potenciación de la ganadería de aptitud lechera ya se inicio hace tiempo un cambio estructural y de transición. Pero no fue suficiente, es interesante la conclusión que hace el Sr. José María López Vizoso en un texto del informe publicado por el B. Bilbao sobre las potencialidades del territorio: "Galicia, en su papel de región periférica dentro de la Comunidad, presenta escasas alternativas. Las tendencias actuales parecen dirigirse hacia los modelos de desarrollo endógeno, que son más viables en aquellas comarcas donde la acumulación de factores positivos es mayor. En este contexto, el sector agroforestal puede orientarse en dos lineas:consolidar las áreas de mayor especialización y emprender nuevas acciones dirigidas a implantar producciones más competitivas. La ganadería de aptitud lechera en algunas comarcas y la viticultura, serian algunas de las dedicaciones actuales que, con profundos reajustes, podrían mantenerse. Además, la especialización cárnica, la dedicación de las áreas de mayor productividad (litoral por debajo de los 200 m) hacia los cultivos intensivos especializados(hortalizas y flores) y el sector forestal serian algunas posibles alternativas. Los principales inconvenientes para emprender estas transformaciones residen en la escasez de capitales, la baja capacitación agraria y las enormes carencias en la organización comercial. Sin embargo, la situación actual de bloqueo del sector agropecuario, la menor presión demográfica y la relativa facilidad (por diversos motivos de índole socioeconómica) conque se asumió la liquidación de las explotaciones menos rentables, se convierten ahora en ventajosas condiciones de partida. Con una situación de este tipo y una adecuada política territorial resulta posible, aunque difícil, adaptar la agricultura gallega a las nuevas condiciones de mercado, considerando las limitaciones que las características físicas del territorio imponen a las diferentes comarcas. ” En la línea de la mejor utilización del territorio, la concentración parcelaria de tojales y montes particulares debió hacerse antes que las de las tierras de cultivo y de no como esta de forma parcial e incompleta sino de forma generalizada afectando a todas las propiedades de montes particulares. La inversión pública en esta reestructuración es la mejor aplicación fondos públicos para un futuro rentable del campo y cuyos frutos aprovecharían las generaciones jóvenes de agricultores, que ya debería haber en Galicia, por el contrario buscan desesperadamente un trabajo en la ciudad que no encuentran. Las consecuencias sociales de tal frustración son manifiestas. Las tabernas son el punto de encuentro donde el tiempo ocioso y la bebida van configurando un futuro sin horizontes. La ley de Ordenación del Territorio del año 1995 debería ser la ley promotora de estas reestructuraciones, pero me temo que de igual manera que esta siendo un fracaso en otros ámbitos como por ejemplo el del urbanismo rural y urbano, seria aconsejable tener una ley que contemplara solo la ordenación del monte tanto particular como comunal. El particular por medio de las concentraciones parcelarias y el comunal por la concentración de parroquias. Sobre la compatibilidad en el uso del monte por el ganado y la explotación silvícola se teoriza mucho, pero en la practica ambos están mediatizados por factores que si benefician el pastoreo, perjudican la conservación y desarrollo del arbolado. Como la fertilización del suelo es imprescindible para producir pastizales efectivos, es necesario tener una carga forestal muy baja y si no existe carga alguna mejor. Esto seria en el caso óptimo de recurrir a la roturación y fertilización del suelo, pero no es el caso, puesto que ello representa un gasto, lo fácil es despejar el terreno de la forma más agresiva, quemando el arbolado en una primera fase, para después hacerlo regularmente con el matorral. Estas practicas son habituales en muchos lugares y tan antiguas como la noche de los tiempos. A ellas se debe el cambio secuencial de espacios originariamente arbolados por sabanas, praderas, paramos y por último desiertos, cuestión de tiempo y de factores bioclimaticos. Pero ni los piases con climas húmedos evitan la rápida desertización si se alternan periodos de sequía con suelos poco profundos y este es el caso de Galicia. La provincia de Orense es el más claro ejemplo, hace años estaba perfectamente diferenciado el paisaje del de la provincia limítrofe Zamora, actualmente al desaparecer el arbolado cerrado, Orense se parece cada vez más al sistema montañoso y al páramo de Zamora. Para que sirva de ejemplo reproduzco una noticia que indica la gravedad de los incendios en Galicia debido a las fuertes pendientes: -LA LLUVIA ARRASTRA LOS LODOS HASTA LAS ALDEAS- “Tanto las autoridades locales como los vecinos aseguraban que el incendio que asoló la zona en Agosto ayudó a que la tierra quemada fuese arrastrada hasta los pueblos y aldeas llevando todo lo que encontraba a su paso, como muros de piedra y puentes. Las diez toneladas de granizo que se acumularon en prados de Mourigas asombraron a los vecinos, que no recuerdan nada igual. El espesor era de ochenta centímetros y ayer por la tarde, casi veinticuatro horas después de la tormenta, aun no se había derretido. “ No preocupa a mucha gente los efectos que producen las riadas cuando el terreno está desprovisto de manto vegetal, no preocupa en primer lugar a aquellos que más necesidad tiene de la utilidad de los montes que son los habitantes próximos, parecen vivir de espaldas a su cercano medio ambiente, no les preocupa que otros vecinos quemen el monte para la obtención de pastos y ellos lo saben. La calificación de "ignorantes" no es una exageración de la expresión, es una definición de la personalidad. No tiene por tanto objeto hablar de uso múltiple, y como todo lo que se hace contra la lógica de lo natural tiende al fracaso, lo que se impone es el procedimiento menos racional, pero el de más fácil aplicación, que no es otro que el de arrasar has. y has. de monte para ir procurandose pastos de una estación para otra. Así lo que en buena lógica debería desterrarse por antirrentable, antisocial y antiecólogico va siendo sostenido sobre la base de la utilización de espacios cada vez más extensos, por los que no se paga renta alguna a los propietarios comunales que compense tal infrautilización, pues ya me he referido a las tierras que se desperdician y que podían mantener una cabaña ganadera en un régimen mixto de explotación. La utilización del monte comunal para sustento de cabañas de caprino y ovino es posible que sea más compatible con el arbolado que con ganado caballar u ovino. Los principios que tuvieron validez a la liquidación del antiguo régimen al desaparecer las servidumbres feudales y señoriales, como por ejemplo la utilización de los montes vecinales para el ganado ya que las tierras de cultivo aún insuficientes, había que sembrarlas para obtener el grano necesario para subsistir, no tuvieron a partir de fecha que no puedo precisar el objeto que aún hoy reclaman algunos. Quizás a partir de los años cuarenta ya sobraban tierras, pues el grano se cultivaba en Castilla con mejores rendimientos. Las tierras sobrantes se emplearon para forrajes y para reforestar, las más cercanas se convirtieron en huertas. El sistema tradicional de explotación de la tierra, basado en el esfuerzo y caracterizado por el bajo rendimiento dio paso a otro de transición de marcado componente comercial, al que Galicia tuvo que adaptarse, en el cual la ganadería fué fundamentalmente de producción lechera, se mejoraron las especies, se plantaron mejores forrajes y se mecanizaron las labores. El monte vecinal quedó abandonado y por tanto infrautilizado. La iniciativa de comenzar la Repoblación estaba justificada. Del libro "Los montes de España en la Historia" del Dr. Erich Bauer, he extraído los siguientes comentarios que aunque están referidos al conjunto del territorio español y a la dedicación agrícola y ganadera son muy aplicables a Galicia por su relieve eminentemente montañoso: "Al ser España un país montañoso, solamente en la mitad de su territorio halla posibilidades para la agricultura, la otra mitad se puede calificar como << terreno de vocación forestal >>. Con el aumento de la población y faltando muchas veces abonos naturales y artificiales fueron necesarios más y más roturaciones en suelos pobres; se taló y quemó el monte y se sembró sobre sus cenizas. Al cabo de pocos años, agotada la fertilidad de la tierra, se recurría a otro monte para repetir esta forma de cultivo que arruinó los bosques. Este método estuvo muy en boga en toda Europa hasta el auge de la agricultura en los siglos XVIII-XIX. A partir de entonces, en Alemania, por medio de abonos artificiales, se pudo mejorar la fertilidad del terreno agrícola, se crearon más prados, la cría de vacas se trasladó del monte al establo, obteniendo así cantidad de abono natural, apto para mejorar campos y prados. Además se crearon nuevas razas de bovino con mejores rendimientos en carne y leche. El pastoreo forestal de cabras quedó prohibido desde la Edad Media. En el siglo XIX se abolió el derecho sobre pastos de los montes a los ganaderos, indenizandolos bien mediante moneda, bien otorgándoles un trozo de bosque. Así en el centro de Europa, los montes ya no soportan el pastoreo desde mediados del siglo pasado, dando paso al florecimiento de la economía forestal. " En Galicia también funciona ese modelo que relata el Sr. Bauer, en relación con la utilización de parte del territorio, el abono de los campos con los abonos naturales de los animales, el aprovechamiento de las mejores tierras para la agricultura y la ganadería productiva, pero no así en la utilización de los montes, ni en la selección y mejora de razas. Aquí se pretende revitalizar a las razas mostrencas, dándole más terreno, utilizar las cabras como panacea para la limpieza del monte. Siempre habrá defensores que justifiquen lo injustificable, por eso ahora parece haber corrientes de opinión que invocan el minifundismo, la compatibilidad ganadero-forestal en el monte comunal también contemplada desde la Conselleria de Agricultura y Ganadería en clara contradicción con la propuesta de reforestación de la Conselleria de Medioambiente, teniendo en cuenta que en el diseño actual del monte no es coherente tal diversidad, y así se arregla por vía de asimilación de lo existente lo que no se arregló ni se arregla por la transformación gradual de las estructuras productivas agropecuarias. Las antiguas costumbres como las estibadas, el aprovechamiento de esquilmos, el apacentamiento del ganado han sido consideradas como tareas indispensables para la economía rural, y yo no pongo en duda que lo fueran en aquella situación, pero el abandono de algunas de esas practicas no constituyó el descalabro del que hablan algunos, y por supuesto menos causa de emigración. Imagino que no se llamara, no obstante, estibadas a quemar montes enteros, que posteriormente quedan abandonados y sin ningún tipo de laboreo que justifique el ”fuego salvador”. Las estibadas se hacían en pequeños terrenos de monte con quemas controladas para obtener tierra que cultivar o pastos, y se realizaban preferentemente en los montes propios, hoy los que provocan la mayoría de los incendios no controlan nada ni lo pretenden, su objetivo es otro. Las estibadas al parecer tienen un origen conocido anterior ya al siglo XVIII, con lo que sí se quemaran los montes con la intensidad y frecuencia de los últimos 30 años seguro que no habría ya que polemizar. Observar que sucede con un monte recién quemado cuando se produce una lluvia torrencial abriría los ojos a más de un “científico”. El tojo un producto del monte sembrado a partir de principios de siglo es defendido como vital para el agro, en cambio los que buscan pastos actualmente lo queman año tras año, y en las mayores extensiones posibles con lo que las llamadas "quemas controladas" como sustitución de las estibadas es un subterfugio que reconoce el fracaso de las medidas antiincendios y de la política forestal en general. Resulta curioso en cambio que costumbres tan beneficiosas como eran las “rozas”o el “decotado” fueran abandonadas. Las rozas fueron sustituidas por el “fuego salvador” y las podas(decotado) por talas indiscriminadas. Las podas de robles y otras especies autóctonas se hacían para disponer del material combustible necesario para usos domésticos. Interesaba conservar el árbol para utilizar las ramas como energía. Una vez que el empleo del carbón, el petróleo y sus derivados, la electricidad se generalizan, las fragas dejan de cumplir esa función, que no era la única, pero si era la más importante. Quemar rastrojos y restos vegetales es muchas veces una disculpa para justificar la propagación de un incendio. La materia orgánica no se debería quemar. Convenientemente amontonada y después de una activación del proceso de descomposición seria más beneficiosa para reutilizarla como abono. El agricultor gallego es un maniático del fuego y lo emplea innecesariamente y casi siempre con un elevado grado de intencionalidad y riesgo. La acción continua del fuego sobre el suelo acaba mineralizándolo, lo hace inservible y estéril. Hay montes que por su aspecto, denotan la acción del “fuego salvador”, su recuperación para mantener vida vegetal es imposible. Ni aún viéndolo lo reconocen ciertas personas, que con óptica bien diferente juzgan con benevolencia las actitudes nefastas que tradicionalmente se mantiene en Galicia y en España, cuando se utiliza el fuego como medio de desbrozar y despejar el terreno y simplificar el trabajo, único objetivo que por cierto alcanzan. Los bosques caducifolios, su espesura, su belleza estética, la pureza mediambiental que genera, la genuina representación del bosque Atlántico. Todo es pasado por alto, las fragas son tan pasto de las llamas como el monte repoblado y por el mismo razonamiento de que el monte empobrece al propietario, se cortan los robles y se vende como leña para restaurantes asadores y casas particulares. O sea, ha prevalecido lo perjudicial, lo cómodo. Resulta muy electoralista y conveniente políticamente defender algunas indeseables costumbres, y ocultar comportamientos sin critica hacia los responsables directos. El antagonismo histórico entre repoblación forestal y la actividad ganadera en montaña de carácter extensivo no ha sido tenido en cuenta por las sucesivas leyes de montes en Mano Común, al menos de forma practica. Convirtiendo la Ley de Montes de 1957 aún vigente(?) en un texto inaplicable, a pesar de su acertado propósito de proteger y aumentar la masa forestal. Resulta esclarecedor el articulado de la Ley de Montes al referirse al ganado libre en las zonas repobladas. Para comprobarlo reproduzco los artículos de la Ley de Montes de 8 de Junio de 1957: -DEL PASTOREO- Art. 242. El pastoreo de los montes se realizará dé forma que sea compatible con la conservación y mejora de los mismos, procurando la ordenación y perfeccionamiento de los aprovechamiento ganaderos ya existentes y la ampliación de los mismos, que sin menoscabo de las masas forestales, permitan el mantenimiento el mantenimiento del mayor numero de cabezas de ganado. En el caso de montes cubiertos de arbolado se dará preferencia absoluta a las exigencias silvícolas, pudiéndose limitar e incluso prohibir el pastoreo del monte si resultara incompatible con su conservación. De igual modo, se procederá en el caso de terrenos erosionables si el propietario no efectuase las obras y trabajos de conservación de suelos que le impusiera la administración(2). Art. 243/1. En los montes catalogados se atenderá preferentemente el sostenimiento del ganado de uso propio de los vecinos de los pueblos a que aquellos pertenezcan, y se procederá a la enajenación de los pastos sobrantes, si los hubiere, a menos que el estado forestal del monte aconseje la exclusión del ganado de granjería. Art. 243/2. Se entenderá por ganado de uso propio de cada vecino el mular, caballar, boyal y asnal destinado a los trabajos agrícolas e industriales, asi como el lanar y de cerda, que cada uno dedique al consumo propio de su casa, siempre que no exceda de cuatro cabezas de ganado mayor destinando a trabajos agrícolas e industriales, dos porcinas y tres de lanar, para familias constituidas por un numero de hijos que no pase de tres, aumentándose una cabeza lanar por cada hijo que exceda de tal cifra. Art. 244/1. Al objeto de garantizar el cumplimiento de lo dispuesto en él articulo anterior, los ingenieros Jefes de los Servicios Forestales, antes de redactar los planes anuales de aprovechamientos, recabaran de las respectivas Entidades locales el censo de ganado de uso propio de los vecinos. Art. 244/2. El aprovechamiento vecinal de pastos tendrá que sujetarse a cuantas prevenciones técnicas se establezcan en los planes de disfrute que formulen los distritos forestales. Art. 245/1. En la confección de los proyectos de ordenación y planes técnicos para montes catalogados se destinará al pastoreo, siempre que sea posible, un cuartel o porción independiente del cultivo silvícola. Art. 245/2. Para dicho cuartel o porción independiente, asi como para los montes herbáceos y herbaceo-leñoso, el aprovechamiento de pastos será objeto de un estudio técnico de acuerdo con las instrucciones vigentes. Art. 246/2. En los proyectos de Ordenación y Planes técnicos par montes públicos no catalogados y de particulares deberá tratarse de la regulación del pastoreo y la creación de pastizales, asi como de conservación y mejora de los ya existentes. - DE LA COMPETENCIA- Art. 407. Es de la competencia exclusiva de la Administración Forestal la custodia de los montes incluidos en el Catalogo de los de utilidad pública, e impedir por sí la invasión, ocupación y roturación de los mismos. Análoga facultad, le corresponderá, aunque limitada al plazo de un año y un día, a contar desde que tuviera lugar o fuese conocido cualquiera de esos actos perturbadores, respecto de los montes consorciados y las superficies forestales de dominio privado incluidas en el Inventario de montes protectores, o que estuvieren vedados al pastoreo, en los montes no catalogados que se hallaren en régimen de repoblación. -INFRACCIONES EN MONTES CATALOGADOS- Art. 401/1. . . . . . se impedirá el todo nuevo cultivo y se vedara rigurosamente el pastoreo Art. 415/1. Los dueños de ganado, cuando este entrare en los montes, sin autorización competente, serán castigados con multas cuya cuantía, por cabeza de ganado y en pesetas, dentro de los limites que representen los porcentajes del valor del Kg. de carne, se fijará con arreglo a la siguiente escala. . . . -INFRACCIONES EN MONTES NO CATALOGADOS- Art. 440. Las infracciones por pastoreo en las superficies vedadas a consecuencia de cortas autorizadas por la administración forestal o por efecto de la repoblación prevista en el articulo 432 se tramitaran y sancionaran conforme a lo dispuesto en el articulo 415 de este reglamento. -DEL DECOMISO Y DEL EMBARGO- Art. 465/1. Las personas que se encontraran en flagrante contravención serán presentadas a las autoridades con los medios, instrumentos y efectos con que fuesen sorprendidos, y serán embargados, si existiesen, los productos aprovechados fraudulentamente. Art. 465/2. En las infracciones por pastoreo, sin perjuicio de disponer la inmediata salida del ganado del monte, se atenderá a que no quede abandonado, sea dilatando la aprehensión del pastor, si este fuera conocido, bien acompañándole hasta el redil más próximo, o usando cualquier otro medio que las circunstancias aconsejen. Para los legisladores es claro que lo prioritario es la repoblación forestal, y que esta no puede ser perjudicada por utilidades y actividades distintas de la forestal. Pero ya expuse que ese perjuicio de hecho se produce. En la exposición de motivos de la ley que inicia el articulado se hace el siguiente comentario: " Hoy no es necesario mostrar aquí, como lo fue hace un siglo las excelencias de los montes, ni justificar la necesidad de conservar mejorando los existentes y de recuperar para el arbolado las enormes extensiones que en nuestro país solo son apropiadas para su cultivo, puro o en armónico combinación de pastizales para sustento de la ganadería. . . . ” Este comentario parece contradecir en su final a lo que se desprende de los artículos expuestos. Solo en apariencia, la ley pretende beneficiar a todos, pero los técnicos forestales que dieron su opinión tenían bien claro que la incompatibilidad iba a ser determinante. No obstante en la bibliografía que he podido leer se manifiesta claramente la dicotomía entre los técnicos forestales partidarios de la simultaneidad de pastos y la repoblación y los que no creían en tal posibilidad, dándose esta disparidad desde dentro de los propios organismos de la Administración forestal. No les animaba a estos últimos el deseo de perjudicar a nadie, sino todo lo contrario, pero no estaban acertados. Por desgracia se consumó lo que se quería evitar, hoy hay más ganado en libertad que posiblemente antes de la repoblación, y no es coincidencia que haya desaparecido el 80% del arbolado de los montes comunales. Objetivo cumplido para muchos, pero para otros, entre los que me encuentro, resulta decepcionante. Los hechos confirman que la tendencia a la compatibilidad era mas teórica que real, para muestra ilustrativa reproduzco titulares de prensa y textos de los mismos, donde se comprueba que los propietarios de ganado en libertad no les preocupa el daño que esa actividad ganadera produce a los agricultores ni a las repoblaciones efectuadas por comuneros o particulares: -CUATRO CABALLOS SALVAJES MUERTOS A TIROS EN SAN ANDRES DE XEVE- "Cuatro caballos salvajes aparecieron ayer muertos por disparos de escopeta en San Andrés de Xeve, más concretamente en el lugar conocido como Mourizo. De este incidente tuvo conocimiento el concejal Vidal Outeda mediante un aviso efectuado por vecinos que encontraron a los animales sin vida. Vidal Outeda se personó en el lugar de los hechos acompañado por el veterinario y miembros de la policía local. Una pala excavadora enterró a los equinos a cuatro metros de profundidad en una finca próxima a donde yacían los caballos, para evitar posibles epidemias que pudieran originar la descomposición de los animales. " -VECINOS DE DUMBRIA RETIENEN LOS CABALLOS QUE CAUSARON DESTROZOS EN LOS SEMBRADOS- "Los criadores de caballos de monte de Soneira y Fisterra vivieron el pasado fin de semana un nuevo episodio de su permanente lucha contra los dueños de los sembrados o los defensores del lobo. En esta ocasión, el conflicto tuvo lugar en la aldea de Cheo, en el municipio de Dumbria. Los vecinos retuvieron una manada de veinticinco reses durante más de veinte horas, incluida la noche, hasta que los ganaderos pagaron las 125000 pesetas en que fueron estimados los daños causados por los animales. . . . " "El sábado por la mañana, los labradores de Cheo, cansados de soportar los daños de los caballos en praderas y sembrados, subieron al monte para hacer justicia. A las cuatro de la tarde lograron reunir veinticinco ejemplares, que fueron conducidos hasta la aldea y retenidos en un camino. << Arriba hai outros cincuenta, polo menos >>, apuntaba un hombre. Los equinos quedaron cercados en una vieja corredoira pavimentada. El paso estaba cortado con dos tractores atravesados en la vía. Por la noche, las reses estuvieron custodiadas por varios lugareños, que dieron heno y agua a los animales. Una hoguera permitió calentar a los singulares guardianes y curiosos durante la madrugada. A las diez de la mañana se presentaron en Cheo la Guardia Civil de Corcubion y los dueños de los équinos. Corsina Fidalgo, una de las vecinas, decía que no se podían llevar los caballos sin antes pagar los daños causados en las fincas. Otros parroquianos repetían la consigna. << Todas las mañanas tenemos que ir a tornar las yeguas y los potros >>, comentaba la mujer. Los diez propietarios del ganado retenido consideraban excesivas las 250000 pesetas tasadas por los afectados. Luz Divina Suarez, de 65 años, aseguró que << levan toda a vida rindose de nós >>. Xa fai 47 anos que se dividiron os montes veciñais e seguen nas mesmas, deixan os cabalos libres igual >>. Despues de muchas discusiones y ante la atenta mirada de la Guardia Civil y de algunos niños, los "ganaderos" se llevaron sus lleguas y potros. " La drástica actuación que refleja algún titular pareciera obra de personas crueles, yo no lo creo asi, más bien es la consecuencia del abuso que se comete cuando se tiene un ganado sin control, ni responsables conocidos a los que pedir cuentas por los daños producidos. Aun hay un daño peor que es el riesgo que representan esos animales cruzando carreteras y caminos y provocando accidentes, algunos mortales. Tiene que ser desesperante para un agricultor ver arruinados sus sembrados, y aún encima no saber a quien pedir responsabilidades. En estos casos al haber unos perjudicados concretos surge con rapidez la denuncia o la crudeza en la defensa de sus intereses y propiedades, pero no asi cuando los daños son en los montes comunales, destragando plantaciones, quemando para obtener pastos y en definitiva arruinando toda perspectiva de utilización y racionalización del monte. El conflicto de la dedicación y uso de la tierra ha sido ancestral motivo de discordia entre agricultores y ganaderos, pero lo fue normalmente en razón de la necesidad vital, la sobrevivencia. No existe actualmente esa necesidad, puesto que la actividad ganadera extensiva en Galicia es un recurso marginal, que en la mayoría de los casos le cuesta dinero a los propietarios de estas reses. Aunque el pastoreo libre tiene según él articulo siguiente su origen en el siglo pasado, sin embargo creo que esta conciencia histórica se acompasa y potencia con lo que podría llamarse jocosamente el "Síndrome del Oeste Americano", efecto que tuvo sobre la juventud de hace algunos años y sobre la actual una influencia casi mítica. Esta cultura "cinematográfica" no fue contrarrestada con una formación en las escuelas en él respecto a la naturaleza vegetal, y cuando se hizo fue para de forma sesgada criticar la repoblación forestal y culpabilizar a la Administración de sustituir especies autóctonas por pinos y eucaliptos. La mayoría de la gente tiene una idea hoy completamente simplificada y errónea sobre estas cuestiones y de ello tienen culpa muchos educadores en la enseñanza primaria, quizás por ser ellos los primeros que por su desconocimiento o por sus prejuicios trasladaron a los niños una conciencia equivocada que no les permitió distinguir entre lo posible y lo ideal, entre lo necesario y lo perjudicial, tergiversando de tal forma los conceptos que a unas preguntas concretas responden de forma automática con estereotipos, por ejemplo:¡Los eucaliptos chupan mucha agua y secan los manantiales!, ¡Los pinos son mejores que los eucaliptos y peores que los robles y castaños!, ¡El agricultor fue expulsado de las tierras donde pastaba el ganado, para plantar eucaliptos y pinos y asi favorecer a las multinacionales!, ¡Las empresas consumidoras de madera queman los montes para bajar el precio de la madera!, ¡La Xunta suelta lobos para acabar con el ganado y asi poder repoblar!". Las consecuencias de esa información educacional han derivado en una sociedad insensible, que no es consciente de que es necesario compatibilizar medioambiente con rentabilidad y asi recuperar en el menor tiempo posible tantos territorios destruidos y arruinados por los incendios, la deforestación abusiva y el pastoreo, con aquellas especies que se adapten a la pobreza del terreno. -A BAIXA DAS BESTAS- “. . . Contan os antergos que sempre houbo cabalos salvaxes no monte Acival, os cales, antiguamente tiñan dono. Escomenzan a haber vestixios do que hoxe chamamos "A Baixa das Bestas" no seculo pasado, cando as manadas de bestas con seus griñons eran xuntados polos seus donos e baixadas os currales dos distintos lugares, sobre todo en tempo de veran, e en dias festivos onde se procedia o seu rapado e marcado, para logo volvelos a soltar o monte, excepto os que se quedaban para face-la labranza e servir ó mesmo tempo como medio de locomocion. As bestas salvaxes tiveron un duro golpe na década dos 40, debido a pólitica forestal do goberno daquela data; os animais eran sacrificados por comer ou pisa-los piñeiros, e os seus propietarios se eran coñecidos, eran duramente reprimidos. Debido a isto, descendeu considerablemente o censo de animais equinos, pois moitos foron baixados para as casas, xa ben para as labouras agricolas ou na sua maioria foron vendidos, e outros continuaron no monte a sua propia sorte. -. . . Contan as bestas con varios inimigos fundamentais:O lobo como depredador de estos animais. A repoboacion forestal anárquica(non planificada), co que obriga os animais a baixar os pastos e fincas de cúltivo, por carecer de alimento no monte xa que piñeiros e eucaliptos estan invadindo todo o monte. “ Estos comentarios fueron publicados en el año 1992, para entonces el monte repoblado ya habia sufrido una sensible disminucion, como se puede comprobar por la estadistica extraida del II Inventario Forestal de cada Provincia en las TABLAS E-1/2/3/4/5 que se relacionan con ese fin en él capitulo estadístico. El proceso de deforestación hasta el presente por la vía de los incendios continuos hasta el presente y seguramente continuará en el futuro. Asi que la "planificación" se hizo por la brava, porque amplios territorios estan dedicados al pastoreo extensivo. El ganado libre sigue invadiendo campos cultivados o pastoreando en praderas particulares. Si no se tiene la sensación de que hay ganado libre en muchos montes es por la poca capacidad de manutención del monte, no por que no lo haya. Si el monte comunal tuviera gran capacidad de sustento de la cabaña, y fuera un medio para un mayor bienestar del agricultor, mis juicios y apreciaciones serian de otro signo, aunque confieso mi admiración por los espacios arbolados y cierta sensibilidad a idealizar al bosque sea del tipo que sea(selva, taiga, bosque Atlántico, monte arbolado) como la mayor expresión de belleza que la naturaleza nos ofrece. La planificación de la repoblación forestal en montes no privados fue realizada con más lógica que la que le atribuyen sus enemigos. Siendo el aprovechamiento agrícola y ganadero de los montes tan solo de un 25%, mas o menos, tal y como está demostrado, se podría decir que la repoblación fue mal planificada en un 25%, dato este que avala la vocación forestal de la mayor parte del monte comunal en Galicia. Por contra lo que se hizo sin ninguna planificación fue la devolución de los montes a los vecinos. Aquí se impuso la presión de personas y grupos, en definitiva la demagogia y el interés de unos pocos. Tan pocos como los que pueden lucrarse de actividad tan poco rentable. La aportación a la renta de la población rural según el concepto de ingresos, se suele ordenar según los siguientes porcentajes: 40% por venta de productos agricolas, un 30% por rentas del trabajo remunerado, 10% por subsidios y pensiones, 10% por aportaciones exteriores, y un 10% sin determinar. En el primer concepto, la significación de la venta de productos ganaderos provenientes de la explotación extensiva, no debe significar para la renta de cada agricultor más del 5%, con la agravante de ser unos recursos concentrados en una mínima parte de la población rural, cuando no en personas que tienen su residencia fuera de ese medio. Por provincias imagino que los porcentajes variaran ostensiblemente, al mismo tiempo que habrá una relación directa entre espacio infrautilizado y renta. -VACAS SALVAJES OCASIONAN CUANTIOSOS DAÑOS EN SEMBRADOS DE CODESEDA- "La situación que atraviesan los vecinos de la parroquia de Codeseda, por el acoso constante sufrido por parte de vacas salvajes a los sembrados, sigue vigente, y esta vez le ha correspondido el turno a los lugares de Portela y Vilaboa. Los habitantes de estas parroquias sorprendieron dentro de sus huertos a una manada de ocho vacas que habian ocasionado serios destrozos en sus maizales. -. . . . Los vecinos de Portela y Vilaboa consiguieron acorralar a las referidas vacas, para posteriormente requerir la presencia de sus propietarios y exigirles la indemnización correspondiente. Estos propietarios son de la inmediata parroquia de Quireza, en Cerdedo, reincidentes algunos de ellos, quienes personados, no asumieron la cuantía de los mismos, por lo que, los vecinos perjudicados acudieron de inmediato, a la Alcaldía en solicitud de apoyo y solución aun problema para el que se consideran totalmente indefensos, ante la repetición de estos hechos. En este sentido, los tramites judiciales son muy costosos, en su defensa, lo que sumado a las consiguientes molestias y perdidas de tiempo, provoca un serio problema para los afectados. . . . . . " -AUMENTA ÉL NUMERO DE MONTES VECINALES DESTINADOS AL MANTENIMIENTO DE REBAÑOS- "Desde que en 1984 la Xunta aprobó él Programa de Ordenación de pastos fora de cuberta-ha crecido el numeros de montes vecinales que se destinaron a pastizales para vacas, caballos, cabras y ovejas. este uso incrementa la rentabilidad de los propietarios y bien planificado, no es incompatible con la repoblación forestal, según un estudio de la economista María do Mar Perez Fra, profesora de la Universidad de Santiago. Estas actuaciones se dan preferentemente en zonas de montaña y media montaña, y elevan la renta de los agricultores, que deben organizarse y colaborar para lograr éxito. -. . . . La implantación de praderas en montes vecinales y comunales, además de elevar la renta de los ganaderos y acentuar el espíritu social de la comunidad, evita la degradación ecológica de la zona, otro aspecto relevante. Evitar el abandono de amplias superficies por el vecindario y ayudar a fijar la población rural, eliminar los incendios, control del matorral y limpieza de las superficies arboladas son algunas consecuencias de este proceso. En Galicia existen casi 620. 000 Has. de montes en Mano Común, que representan el 22, 2% de las tierras productivas del país”. Casi me siento arrepentido de mi posición a la vista de la cascada de beneficios que tal actividad ganadera puede generar. Claro que el 22, 2% no es demasiada superficie, el dilema es fijar y situar ese porcentaje en los lugares adecuados y eso esta muy lejos de ser asi. Una nota de prensa que recientemente fue publicada en un diario resaltaba en titulares: -Los comuneros rechazan que la debilidad del ganado salvaje se deba al mal estado del monte- “La Mancomunidad de Montes del Valle Miñor salió ayer al paso de las manifestaciones realizadas por ganaderos de la comarca que culparon de la debilidad del ganado salvaje al mal estado del monte. Para los comuneros, esas acusaciones, “solo pueden ser fruto de la ignorancia”. El colectivo mancomunado entiende que los problemas actuales con el ganado no solo son un problema para los ganaderos sino también para el propio monte. Por ello, se basan en las estadísticas que manejan donde se señala que los montes que más incendios registran son aquellos que albergan ese tipo de ganado. ”El ganado tal y como se encuentra hoy en día en el monte estraga las plantaciones que realizan las comunidades de montes y que si no estragan más, es porque se cercan con el consiguiente incremento de las plantaciones, apunta el secretario de los comuneros, Xosé Alfredo Pereira. La contestación a la asociación de ganaderos de vacas salvajes “Monte da Grova” se remite al uso que sus reses hacen del terreno en Mano Común cuando no son de su propiedad. Dato a tener en cuenta, según señala la mancomunidad de montes, ya que “sueltan el ganado a pastar al monte sin control ni técnicas de pastoreo, con lo que contribuyen a estragar las plantaciones. Asimismo, los comuneros critican la actitud de los ganaderos por el desinterés que muestran ante la acción de las mancomunidades de montes, al no preguntar por el coste de sus trabajos de limpieza, podas, plantaciones, clareos y pistas forestales. Por último, la mancomunidad entiende que el ganado salvaje incluso es beneficioso para el monte, ”pero no en la situación en la que se encuentra actualmente. Por ello, se remiten a una de las resoluciones que aprobó el recientemente celebrado congreso de los comuneros sobre la necesidad de legislar la presencia del ganado en el monte. " Denuncia de los comuneros que es un compendio de los males que afectan al sector forestal. Ganado libre sin control ni responsabilidad, mal alimentado y enfermo, reforestación sin garantías por los incendios, incompatibilidad ganadero-forestal no reconocida por los protagonistas que confían en que un reglamento resuelva un mal funcionamiento del sector sin contar con que la estructura de la propiedad, o sea su necesaria dimensión y la organización que la gestione deben modificarse adecuadamente. -LA ASOCIACION FORESTAL RESPONSABILIZA A LOS GANADEROS DE LOS FUEGOS EN LOS MONTES- "El presidente de la Asociación Forestal de Galicia Francisco Dans, manifestó que no cree << que exista ninguna persona que sensatamente pueda pensar que unas empresas que estan invirtiendo miles de millones de pesetas en Galicia, con unos planes de futuro a 20 o 25 años, puedan estar pensando en aumentar sus rendimientos o beneficios a base de quemar montes, que es el recurso >>. "Dans consideró que hay que desmentir rotundamente esta justificación de los incendios porque << la industria forestal en Galicia ni ha estado nunca, ni está, detrás de los incendios forestales >>, según declaró a la Cadena Ser. Desde la Asociación Forestal de Galicia se apunta la hipótesis de que son los ganaderos los que provocan los incendios para conseguir asi beneficios económicos. En este sentido, Dans se refiere a un problema generalizado, que son este tipo de ganaderos que tienen sus reses en el monte sin permiso ni autorización de los propietarios, sean particulares o comunitarios, que obviamente buscan un beneficio económico, que es tener sus animales en el monte sin pagar pastos a nadie y Despues vender esas cabezas de ganado. Francisco Dans pidió además sensatez a quienes acusan a la industria forestal de estar detrás del fuego. << Somos, dentro del medio rural gallego, los que porcentualmente más empleo hemos generado en los últimos diez años >>, explicó. El presidente de la Asociación Forestal se pregunta << como se puede calificar el Plan Forestal de Galicia de fracaso cuando sus resultados en la economía, el empleo y el medio ambiente son brillantes >>. Dans pide también prudencia a la hora de opinar sobre las causas de los incendios, mientras no se conozca el tercer Inventario Forestal y se tengan datos rigurosos y fiables. " Estas declaraciones son de todas las efectuadas en la prensa en los últimos años y de las que yo tengo conocimiento, las únicas que de forma inequívoca pasan de ser pura formalidad defensiva a acusación clara en defensa del propio sector. Es muy difícil de entender como siendo el sector de la madera generador de un importante valor económico, encambio la defensa del mismo se realizo con irresponsable tibieza. Desde mi punto de vista no comprendo la pasividad para defender intereses económicos que nada tienen de vergonzantes, sino todo lo contrario, ya que contribuyen a la creación neta de empleo, hacen paisaje y el Medioambiente tiene que lógicamente mejorar al margen de las apreciaciones idealistas y estandarizadas que el ecologismo de salón fue capaz de introducir en la opinión pública. Los sindicatos agrarios han sido en contraste, defensores acérrimos del sector, no considerando grave la actividad de aquellos ganaderos que ellos llaman "asentistas", ni como una cuestión tan importante como para tomar medidas de eliminación de este ganado. Habría que preguntar ¿Por qué?. En el siguiente titular y como respuesta al anterior se dice: -LOS SINDICATOS NIEGAN QUE SEAN LOS GANADEROS QUIENES QUEMAN EL MONTE- "Los sindicatos agrarios mostraron ayer su disconformidad con la Asociación Forestal de Galicia(AFG), y rechazaron que sean los ganaderos los que queman el monte. Estimaron una << frivolidade >> este planteamiento y solo admitieron la posibilidad de que concurran en << casos aillados de tratantes >> de ganado”. "Xoan Perez Miramontes(XX. AA), aseguró que si el Plan Forestal se lleva a cabo en Galicia << e precisamente polos gandeiros >>. Entendió, en todo caso, que la AFG se pudo referir a << os tratantes de gando, que non teñen propiedades e o deixan nos montes veciñais en man común, que cando empeza a medrar o toxo quedan sen pasto >>. Miramontes especuló que estos, en ocasiones puedan prenderles fuego para quemar el tojo y asi disponer de pastizales al año siguiente. No obstante, aseguró carecer de pruebas al respecto. XX. AA consideró impropio de una asociación forestal efectuar esa valoración en términos generales. << Hai que ter argumentos para realizar este tipo de acusacións >> porque está creando a dúbida nun sector que o mais interesado en potenciar a riqueza forestal >>. Sostuvo que los ganaderos << non teñen interese en queimar a suas terras, a sua propia riqueza >> y que << hai que ter mellor punteria >> a la hora de señalar a los culpables. El secretario general de Unions Agrarias, Roberto Garcia censuró a la Asociación Forestal de Galicia por << falar con tanta alegria >>, y entendió que podría referirse a << alguns casos de persoas que teñen gando mostrenco en liberdade, pero que poden ser dous ou tres, polo que non hai lugar a xeralizar. Roberto Garcia puntualizó que ni por el numero ni a territorio ocupado estas personas pueden resultar representativas. Garcia se mostró muy critico con la opinión de los Técnicos de la Asociación Forestal: << É como si eu digo que os incendios os causan as cuadrillas da Xunta, integradas por xentes que votan ao Partido Popular >>. Leandro Quintas(USAG) no se manifestó menos critico con la Asociación Forestal de Galicia. << Deben ter mais coidado co que din, porque non podemos admitir que queimamos zonas amplias, onde non hai gando >>. Quintas afirmó que los técnicos << deben sair e pisar o campo, para ver a realidade, porque o noble e sacrificado oficio de gandeiro non se pode ver manchado por alguen que está pisando unha moqueta >>”. -RESES SIN REGULACION- "La version del SLG apunta a que los incendios << derivan dunha política agraria e forestal nefasta da Xunta >>. Este sindicato recordó que la Conselleria de Agricultura << ainda non regulou a situación dos propietarios de reses bravas >>. << Cando se culpa aos gandeiros do problema dos incendios, queremos crer que non se refiren as explotacions agrarias, aos labregos que vivimos do noso traballo, senon a -asentistas-(tratantes de gando, persoas das cidades. . )que soltan o gando no monte, sen terra, nen construccions agrarias >>”. El titular publicado acerca de la responsabilidad de los ganaderos no se corresponde con lo expuesto en ese informe, sin ninguna divagación se dice que los que provocan el fuego para obtener pastos son los que tienen ganado en libertad. Por contra la respuesta es desproporcionada, aparece el peculiar victimismo y la defensa de la actividad ganadera clásica de Galicia que nadie pone en duda como motivación de incendios. El agricultor y ganadero gallegos que disponen de pastizales y de forrajes no necesitan quemar el monte comunal, en todo caso pueden decidir quemar sus tojales para dedicarlos a pastos o cultivos, de forma ilegal y peligrosa como se sabe, pero no es ese el motivo de las grandes superficies quemadas en los montes comunales en los últimos 25 años. Los sindicatos agrarios aceptan la posibilidad de que existan tratantes que no disponiendo de permiso ni propiedad tengan ganado en el monte, ¡esto es una novedad!, pero no consideran que ello sea importante, puesto que es cosa de dos o tres, ¿Cómo saben que es cosa de dos o tres?. Del informe se desprenden algunas otras preguntas: ¿Porque consideran que el territorio afectado no es significativo?. ¿Porque creen que solo es cosa de gente de ciudad?. ¿Porque dicen que es absurdo quemar en donde no hay ganado?. ¿Quién se puede creer que estan facilitando la aplicación del Plan Forestal?. ¿Cómo se entiende que una determinada política agraria puede ser causante de incendios?. ¿A que se refieren con lo de apuntar mejor?. ¿Andar por el campo ayuda a entender las miserias e ignorancias que se ocultan en muchas conciencias?. Todas estas preguntas tienen una respuesta verdadera y todas las demás falsas o medio falsas, pues bien en Galicia las respuestas falsas fueron las que calaron y despistaron a la opinión pública y también a muchos políticos con responsabilidad en la Administración. Si en tantos años de continuados incendios no se ha sido capaz de analizar con objetividad esta crónica disfunción, ni de tener la suficiente perspectiva para intuir su origen es porque es más cómodo no enfrentarse con los arquetipos sociales ni con los agentes que estan dispuestos a politizar en su provecho una corriente de tradiciones campesinas obsoletas. |
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| Los Conflictos de la Repoblación Forestal | por Fernando Alonso González | ||||